con motivo de quedarme sin mi preciado medio de transporte debido a una gran avería (y de las gordas) y algún que otro sufrimiento sentimental (no, no os preocupéis, no ha sido grave esta vez), el caso es que me he dedicado en todo el verano a no comer en casa, es decir, no al primer, segundo plato y postre en copiosas cantidades, conformandome con bien una ensaladita, un sandwich, o alguna hamburguesa o sandwich cuando el cuerpo realmente lo pedía, y...
No me ha ido nada mal, puesto que he perdido ya 7 kilos! Hasta yo mismo me muestro sorprendido. Se que no es una dieta correcta, puesto que esto no es una dieta, pero lo que creo que sí he corregido es una sobrealimentación.
Muy posiblemente ahora debería de cambiar los sandwiches por las ensaladas, el pollo por el pescado, y de tarde en tarde comerme un buen filetón. Echo muchíiisimo de menos las verduras y las legumbres!!! Comer en casita acompañando a mi mami, viendo las noticias de la tele y comentándolas, y por supuesto criticar a nuestros gobernantes, pero cuando me miro en el espejo y veo lo guapo que me estoy quedando, me gusta que ese sacrificio al menos tenga un beneficio.
martes, octubre 03, 2006
lunes, marzo 13, 2006
Mis primeras canas
El sábado noche me miré al espejo y descubrí... ¡mi primera cana! Comencé a inspeccionar el poco pelo que me queda, y descubrí otras dos más.
Está claro que el proceso de crecimiento creció. A partir de ahora comenzamos a ir cuesta abajo...
Está claro que el proceso de crecimiento creció. A partir de ahora comenzamos a ir cuesta abajo...
miércoles, marzo 08, 2006
Vacaciones en el Paraíso... (Parte II)
Ufff. ha hecho falta unos cuantos meses para que termine el relato!
Bueno, tras el martes noche, que fue una auténtica locura, conocer a Carl Cox & Friends, bailar, disfrutar y quedarme impresionado de lo GRANDE que es esta discoteca... (lo mejor la nueva terraza, que es sencillamente ESPECTACULAR), el miércoles se convirtió en uno de esos días raros.
Sin ánimo de querer molestar a nadie, y considerando que tampoco quería molestar a nadie, acabé decidiendo (con el consejo de otros), en que debía abandonar la casa, así también aprovecharía y visitaría San Antonio y a mi amigo Kim. Total, que aproveché a bajar a Ibiza, al aeropuerto concretamente con Pablo, y desde ahí, ir a San Antonio.
y así fue. Llegué al apartamente de Kim y ooooh... si Ibiza era precioso, San Antonio, con todo lo que me habían contado (bueno, la bahía de San Antonio) me mostraba el horror que produce los vuelos empaquetados de tour operadores, el turismo masificado y sus consecuencias; decenas de edificios de cuestionable gusto repartidos alrededor de la bahía, con infinidad de locales de ocio hechos a medida del turismo europeo, que gritaban a gritos un lifting y un cambio de imagen (en algunos, incluso un derribo).
Sin embargo, otras ventajas se mostraban. San Antonio es ideal para comenzar a tomar copas, cenar y conocer gente antes de ir a alguna de las megadiscotecas archifamosas. En los bares de copas puedes conocer a chicas guapísimas con quien poder acabar juntos de fiesta. Imprescindible: vehículo propio para moverte.
La bahía está bien, y además, en San Antonio se encutran locales míticos como Bora Bora o Cafe del Mar, donde ver la puesta de sol y comenzar la noche. Despues, un buen número de locales ofrecen preparties donde puedes ver a tus djs favoritos calentando motores en la noche, mientras que los relaciones y vendedores intentan llenar las salas vendiendo entradas o dando invitaciones.
La suerte para mí fue encontrarme al final de la noche con toda la pandilla de Space, con quien acabé jugando al billar y tomando copas. Fue super!
El jueves, último día... recoger, acompañar a mi amigo a hacer recados en su moto (por cierto, cambia el asiento, para uno bien, pero para dos fatal), y parada en Playa Salinas, concretamente junto a la terraza de Jockey. Oh! Aquello me pareció el paraíso! Probablemente el lugar más bello donde haya estado, con unas aguas cristalinas, rodeados de pinos y yates atracados cerca de la playa consituían un paraje precioso y lleno de glamour. Me encantaría verlo sin civilización... seguro que es diez veces más bonito.
Y para finalizar... despedida en Ibiza, paseo de shopping... y vuelta al aeropuerto para coger un avión de vuelta a Madrid, dejando atrás una isla que, con todas sus incomodidades, me supo a poco.
Bueno, tras el martes noche, que fue una auténtica locura, conocer a Carl Cox & Friends, bailar, disfrutar y quedarme impresionado de lo GRANDE que es esta discoteca... (lo mejor la nueva terraza, que es sencillamente ESPECTACULAR), el miércoles se convirtió en uno de esos días raros.
Sin ánimo de querer molestar a nadie, y considerando que tampoco quería molestar a nadie, acabé decidiendo (con el consejo de otros), en que debía abandonar la casa, así también aprovecharía y visitaría San Antonio y a mi amigo Kim. Total, que aproveché a bajar a Ibiza, al aeropuerto concretamente con Pablo, y desde ahí, ir a San Antonio.
y así fue. Llegué al apartamente de Kim y ooooh... si Ibiza era precioso, San Antonio, con todo lo que me habían contado (bueno, la bahía de San Antonio) me mostraba el horror que produce los vuelos empaquetados de tour operadores, el turismo masificado y sus consecuencias; decenas de edificios de cuestionable gusto repartidos alrededor de la bahía, con infinidad de locales de ocio hechos a medida del turismo europeo, que gritaban a gritos un lifting y un cambio de imagen (en algunos, incluso un derribo).
Sin embargo, otras ventajas se mostraban. San Antonio es ideal para comenzar a tomar copas, cenar y conocer gente antes de ir a alguna de las megadiscotecas archifamosas. En los bares de copas puedes conocer a chicas guapísimas con quien poder acabar juntos de fiesta. Imprescindible: vehículo propio para moverte.
La bahía está bien, y además, en San Antonio se encutran locales míticos como Bora Bora o Cafe del Mar, donde ver la puesta de sol y comenzar la noche. Despues, un buen número de locales ofrecen preparties donde puedes ver a tus djs favoritos calentando motores en la noche, mientras que los relaciones y vendedores intentan llenar las salas vendiendo entradas o dando invitaciones.
La suerte para mí fue encontrarme al final de la noche con toda la pandilla de Space, con quien acabé jugando al billar y tomando copas. Fue super!
El jueves, último día... recoger, acompañar a mi amigo a hacer recados en su moto (por cierto, cambia el asiento, para uno bien, pero para dos fatal), y parada en Playa Salinas, concretamente junto a la terraza de Jockey. Oh! Aquello me pareció el paraíso! Probablemente el lugar más bello donde haya estado, con unas aguas cristalinas, rodeados de pinos y yates atracados cerca de la playa consituían un paraje precioso y lleno de glamour. Me encantaría verlo sin civilización... seguro que es diez veces más bonito.
Y para finalizar... despedida en Ibiza, paseo de shopping... y vuelta al aeropuerto para coger un avión de vuelta a Madrid, dejando atrás una isla que, con todas sus incomodidades, me supo a poco.
jueves, marzo 02, 2006
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




